Internacional

FP10: el salto hacia los 175.000 millones y el nuevo paradigma de la innovación europea en 2028

Europa se encuentra en un punto de inflexión donde la ciencia ya no puede caminar separada de la autonomía estratégica. El diseño del próximo Programa Marco de Investigación e Innovación (FP10), que tomará el relevo de Horizonte Europa en 2028, es una arquitectura financiera y política que pretende movilizar 175.000 millones de euros, casi el doble que el periodo actual, para blindar la competitividad del continente frente a potencias globales.

Para las empresas, startups y centros tecnológicos españoles, este nuevo horizonte temporal (2028-2034) plantea un tablero de juego más ambicioso, pero también más complejo. Ahora, el objetivo es que la idea nacida en un laboratorio de excelencia no solo se publique, sino que escale industrialmente en suelo europeo, protegida por un marco de seguridad tecnológica que hasta hace poco parecía secundario.

En este contexto, España ha presentado su posición de cara a las negociaciones del nuevo Programa Marco 2028-2034. En este artículo explicamos las novedades más destacadas de FP10 y la visión de nuestro país en este aspecto. 

La estructura de los cuatro pilares: del laboratorio al despliegue industrial

La propuesta que emana de Bruselas redefine la fisonomía del programa actual. El FP10 se vertebrará sobre cuatro pilares fundamentales. El primer pilar, Ciencia Excelente, mantiene el prestigio del Consejo Europeo de Investigación y las acciones Marie Skłodowska-Curie, pero bajo una consigna clara: Choose Europe. Se trata de una estrategia de seducción y retención para que el talento global elija nuestras instituciones para desarrollar ciencia disruptiva.

El segundo pilar experimenta la transformación más profunda. Los actuales clústeres temáticos se reagrupan en “ventanas” de competitividad y sociedad. Esta simplificación busca que áreas como la salud, el clima, la energía y, de forma creciente, la defensa y el espacio, dialoguen de manera constante. Aquí es donde entra en juego el Fondo Europeo de Competitividad, que actuará como el músculo financiero para el despliegue de las soluciones que el FP10 ayude a prototipar.

El tercer pilar se consolida en torno al Consejo Europeo de Innovación para escalar las deep-tech y las scale-ups, explorando, por ejemplo, modelos tipo DARPA (Defense Advanced Research Projects Agency), en coordinación con los instrumentos de defensa vinculados al ECF para proyectos de alto riesgo en defensa. Finalmente, el cuarto pilar se centra en el Espacio Europeo de Investigación, poniendo el foco en las infraestructuras tecnológicas.

Los Proyectos “Moonshot” y el desafío de las misiones

Si Horizonte Europa introdujo las Misiones como una forma de acercar la ciencia a los problemas ciudadanos, el FP10 eleva la apuesta con los Proyectos “Moonshot”. Esta terminología, inspirada en las grandes gestas tecnológicas, busca resultados transformadores con hitos muy definidos. Hablamos de alcanzar soberanía tecnológica real en semiconductores, de lograr la neutralidad climática a través de saltos disruptivos en almacenamiento energético o de blindar la ciberseguridad europea.

En esta transición, las misiones actuales y la Nueva Bauhaus Europea parecen destinadas a evolucionar. La evolución apunta a que la fase de despliegue se apoye de forma creciente en el ECF (European Competitiveness Fund), mientras que el FP10 seguirá sosteniendo la base científica que alimenta esas iniciativas y evita que pierdan profundidad investigadora. 

Geopolítica, dualidad y el papel de España

El contexto geopolítico actual ha permeado el ADN del FP10. Por primera vez, el programa se abre de forma explícita a actividades de uso dual. La frontera entre lo civil y lo militar se difumina en ámbitos como la inteligencia artificial, la computación cuántica o la biotecnología. España apoya esta visión, pero con un matiz importante: la investigación de defensa pura debe mantenerse bajo el paraguas del ECF, permitiendo que el FP10 siga siendo el motor de la innovación civil y de doble uso, garantizando así la apertura y la colaboración internacional que siempre lo ha caracterizado.

En este ámbito internacional, la estrategia apunta a crear “círculos de confianza”. Se mantendrá la colaboración con socios históricos como el Reino Unido y Suiza, fundamentales para la excelencia europea, y se buscará reforzar el puente con la región CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños). España, por su posición geográfica y cultural, está llamada a liderar esta conexión con América Latina en sectores estratégicos como la salud y la energía.

Claves para el éxito en el nuevo escenario

Para las organizaciones que ya están mirando hacia 2028, la preparación empieza hoy. La competencia por los fondos será más intensa y más selectiva en términos de impacto estratégico, dado el carácter estratégico de las convocatorias. No bastará con tener una buena idea científica, sino que también será necesario demostrar cómo esa idea contribuye a la autonomía estratégica de Europa y cómo se integra en las cadenas de valor industriales que el Fondo Europeo de Competitividad va a incentivar.

La clave residirá en la capacidad de formar consorcios transnacionales sólidos y en anticipar las necesidades de las nuevas “ventanas” temáticas. La transición hacia el FP10 no es solo un cambio de siglas, sino una evolución hacia una Europa que protege su conocimiento y lo convierte en prosperidad económica.

 

En Vector Horizonte estamos analizando cada detalle de la evolución hacia el FP10 para que tu organización lidere el cambio. El futuro de la innovación europea es ambicioso y complejo, pero estamos aquí para trazar la ruta hacia el éxito de tus proyectos.

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